Mi propuesta es plantear estas tres reflexiones como objeto de discusión:
- La tecnología no ha creado un mundo nuevo, el mundo es tal cual; lo que si cambia es la posibilidad de la mirada, una nueva mirada múltiple permite contemplar y contemplarnos desde todas las perspectivas posibles.
- En apariencia, contando de antemano con que no podemos aun ver nuestra época con la distancia necesaria para analizarla, el hombre ha vuelto a un concepto antropocéntrico en esta era tecnológica. Como en el Renacimiento, el hombre está encantado de conocerse y se celebra a sí mismo elevándose como creador de vida; es lo que cada uno de los acontecimientos tecnológicos que estamos conociendo sugieren: son creaciones vitales, que prolongan al hombre más allá de su finitud.
- Tendemos a temer o celebrar apresuradamente cualquier cosa que la tecnología ofrece. Rápidamente juzgamos, y casi siempre con corto criterio, si es, o no, útil, peligrosa, banal o nociva para el hombre la tecnología. ¿Son oportunos tales planteamientos, o sería conveniente aguardar a que las innovaciones estén más sólidamente asentadas en nuestra vida para juzgarlas?
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